

QUILLACOLLO, Cochabamba.— Fieles participan este domingo 16 de agosto en la tradicional peregrinación de la Virgen de Urkupiña, una de las jornadas centrales de la festividad religiosa que cada año tiene como escenario principal el municipio cochabambino de Quillacollo.
La celebración da continuidad al día central de la festividad de Urkupiña seguido este sábado por La Pólvora, cuando Quillacollo concentró los principales actos religiosos en honor a la Virgen.
De acuerdo con el cronograma de actividades centrales de Urkupiña 2026, la caminata estaba prevista para comenzar a las 00:30 desde la Catedral Metropolitana de Cochabamba, desde donde los peregrinos se dirigen hacia Quillacollo.
La peregrinación forma parte de las principales celebraciones de este año, después de la Gran Entrada Folklórica del viernes 14 de agosto y de la misa central del sábado 15. El calendario difundido para la festividad reserva este domingo 16 para la peregrinación hacia el Calvario de la Virgen, ubicado en el cerro de Cota.
La caminata nocturna une la ciudad de Cochabamba con Quillacollo y constituye una de las expresiones religiosas más tradicionales de Urkupiña. Durante los días centrales de la festividad, devotos llegados desde distintas regiones y también desde el exterior han acudido al santuario para cumplir promesas, agradecer favores y formular peticiones, entre ellas pedidos por la salud de sus familias y por mejores días para Bolivia.
La ruta hacia Quillacollo se desarrolla además bajo un operativo especial de tránsito. La Administradora Boliviana de Carreteras anunció cortes temporales en la carretera Cochabamba-Oruro, entre los kilómetros 10 y 15, como parte de las medidas adoptadas por las actividades de la festividad entre el 14 y el 16 de agosto.

El destino principal de la jornada es el cerro de Cota, donde se encuentra el Calvario asociado a la tradición de la Virgen de Urkupiña. Allí se conserva una de las prácticas populares más características de la festividad: la extracción simbólica de piedras, interpretadas por numerosos creyentes como una representación de bienes, prosperidad o favores solicitados a la Virgen.
Esta costumbre convive con otras manifestaciones de religiosidad popular, como la adquisición y bendición de miniaturas que representan viviendas, vehículos, dinero, títulos profesionales y otros proyectos personales. Estas prácticas forman parte de una celebración en la que se entrelazan devoción católica, tradición popular y cultura andina.
Según la tradición religiosa, fue precisamente en la zona del cerro de Cota donde la Virgen María se habría aparecido a una niña pastora, relato alrededor del cual se consolidó con el tiempo la devoción a la Virgen de Urkupiña.
La festividad se desarrolla en torno al 15 de agosto, solemnidad católica de la Asunción de María, aunque en Bolivia la devoción a Urkupiña adquirió con el paso del tiempo una identidad propia y una dimensión nacional.
Durante las jornadas centrales, Quillacollo recibe a devotos procedentes de diferentes departamentos del país y también del exterior. Este año, medios bolivianos registraron incluso la llegada de visitantes provenientes de Cuzco, Perú, entre otros grupos que participan regularmente de la festividad.
Tras la peregrinación y las actividades del Calvario, el programa de Urkupiña continuará el lunes 17 de agosto con el inicio de la Feria de Alasitas 2026 en la Plaza de las Sirenas de Quillacollo, prevista hasta finales de mes.
Con esta jornada, Quillacollo vuelve a convertirse en uno de los principales centros de peregrinación religiosa de Bolivia, en una celebración que combina fe, tradición y cultura popular alrededor de la Virgen de Urkupiña.


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