
Lara dice que haría campaña para ser revocado junto con Rodrigo Paz
Redacción
LA PAZ.— La ruptura entre el presidente Rodrigo Paz y el vicepresidente Edmand Lara alcanzó un nuevo nivel. Lara afirmó este sábado en Viacha que estaría dispuesto a hacer campaña contra su propia continuidad en un eventual referéndum revocatorio, con el propósito de abandonar el Gobierno junto con el mandatario y abrir paso a una nueva elección.
“Si de aquí a dos años, en un revocatorio, tengo que salir a pedir el voto en mi contra para que me vaya con Rodrigo Paz, lo voy a hacer”, declaró durante una visita a Viacha, donde participó en una misa por las víctimas de las explosiones del Regimiento Bolívar. Sus declaraciones fueron recogidas por ERBOL y corroboradas posteriormente por ANF y otros medios nacionales.
Lara aseguró que no pretende aferrarse al cargo y fue todavía más lejos: dijo que, llegado el momento, pediría personalmente a los ciudadanos que votaran en su contra. “Si me tengo que ir en el revocatorio, yo voy a salir a hacer campaña para que voten en mi contra”, afirmó.
El planteamiento supone un nuevo salto en el enfrentamiento político que atraviesa al Ejecutivo. Ya no se trata únicamente de que el vicepresidente critique públicamente decisiones del Gobierno: Lara se declara dispuesto a promover electoralmente su propia salida con tal de que Paz también abandone la Presidencia.
“Me arrepiento de haberles pedido el voto”
El vicepresidente acompañó su anuncio con una de sus críticas más severas contra el mandatario. Aseguró estar arrepentido de haber pedido el voto por Rodrigo Paz y lo acusó de estar “destruyendo” y “saqueando” el país.
Esas expresiones constituyen acusaciones políticas formuladas por Lara y no hechos establecidos judicialmente. Un día antes, el vicepresidente ya había afirmado sentirse “culpable” de haber contribuido a la victoria electoral de Paz y sostenido que el Gobierno lo había marginado de la toma de decisiones.
La ruptura tampoco comenzó esta semana. En diciembre de 2025, Lara llegó a declararse públicamente parte de una “oposición constructiva” y anticipó entonces que no temía un eventual revocatorio. Desde ese momento, las diferencias entre presidente y vicepresidente se han extendido a la conducción económica, la gestión de los conflictos sociales y el funcionamiento institucional del Gobierno.
La posición expresada ahora es, sin embargo, más radical: Lara no se limita a aceptar la posibilidad de ser revocado, sino que afirma estar dispuesto a hacer campaña para conseguirlo.
El vicepresidente no puede convocar el revocatorio
La declaración tiene un límite jurídico fundamental. No existe actualmente un referéndum revocatorio convocado contra Rodrigo Paz y Edmand Lara, ni las palabras del vicepresidente ponen en marcha por sí mismas ese procedimiento.
El Órgano Electoral Plurinacional explica que la revocatoria es un mecanismo de democracia directa mediante el cual los electores deciden si una autoridad elegida por voto popular debe continuar o cesar anticipadamente en sus funciones.
El artículo 240 de la Constitución Política del Estado establece que la revocatoria solo puede solicitarse después de que haya transcurrido al menos la mitad del período del mandato y no puede realizarse durante el último año de gestión. Además, el procedimiento se origina mediante iniciativa ciudadana, no por decisión unilateral del presidente o vicepresidente.
Para las autoridades de circunscripción nacional, la Constitución exige el respaldo de al menos el 15 % del padrón electoral correspondiente para que prospere la iniciativa. La revocatoria solo puede promoverse una vez durante cada mandato.
Por eso, la referencia de Lara a un eventual proceso “de aquí a dos años” debe entenderse como una declaración política sobre lo que estaría dispuesto a hacer cuando constitucionalmente pudiera abrirse ese escenario, y no como el anuncio de un referéndum ya encaminado.
Una posición muy distinta a la de junio
La evolución del vicepresidente resulta todavía más llamativa porque hace apenas tres meses adoptaba una posición diferente.
El 2 de junio, Lara rechazó una propuesta de referéndum revocatorio extraordinario planteada entonces como posible salida a la crisis política y social.
Ahora acepta abiertamente la posibilidad de abandonar el cargo y afirma que pediría votos contra sí mismo para que su salida arrastre políticamente a Paz.
El cambio refleja hasta qué punto se ha deteriorado una relación que ya había quedado profundamente fracturada pocos meses después de asumir el Gobierno.
Lara lleva la disputa al terreno económico
El vicepresidente vinculó además sus declaraciones con la situación económica y manifestó preocupación por las consecuencias de una eventual eliminación completa de la subvención a los combustibles.
El asunto ha adquirido especial sensibilidad después de conocerse las condiciones del programa económico negociado por Bolivia con el Fondo Monetario Internacional, que contempla avanzar desde 2027 hacia precios de los carburantes capaces de recuperar sus costos.
La discusión ya comienza a generar resistencia entre sectores productivos y sociales. Los empresarios cisterneros, por ejemplo, han advertido sobre el riesgo de que una eliminación de la subvención provoque nuevas presiones sobre el costo de vida.
Las críticas económicas de Lara forman así parte de un enfrentamiento político más amplio con Paz, en el que el vicepresidente busca diferenciarse cada vez más de las decisiones adoptadas por el Ejecutivo.
Una ruptura en el corazón del Gobierno
Bolivia atraviesa una situación institucional inusual: el vicepresidente elegido en la misma fórmula que el presidente actúa públicamente como uno de sus principales críticos y ahora llega a plantear su propia salida como mecanismo para terminar también con el mandato de Paz.
La declaración de Viacha no modifica por sí sola la duración del Gobierno ni activa procedimiento constitucional alguno. Para llegar a un referéndum tendrán que cumplirse los plazos, requisitos y mecanismos de iniciativa popular establecidos por la Constitución y la legislación electoral.
Su significado político es otro.
Lara pasó de compartir la fórmula que llevó a Rodrigo Paz a la Presidencia a decir que se arrepiente de haber pedido el voto por él. Y ahora afirma que, cuando sea jurídicamente posible, estaría dispuesto a pedir a los mismos electores que voten contra ambos.
El revocatorio sigue siendo una posibilidad futura. La ruptura entre Rodrigo Paz y Edmand Lara, en cambio, ya es abierta.


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