
Triverio desata el vendaval: Always Ready aplasta 6-0 a Guabirá y duerme en la cima
Redacción
EL ALTO.— Guabirá resistió diecisiete minutos. Después llegó Enrique Triverio y el partido se transformó en una avalancha.
Always Ready necesitó apenas media hora de fútbol desatado para demoler cualquier resistencia del conjunto montereño y terminó imponiéndose 6-0 este domingo 13 de septiembre en Villa Ingenio, por la decimonovena fecha de la División Profesional. Cinco de los seis goles llegaron antes del descanso y tres llevaron la firma de un Triverio incontenible.
El resultado elevó al cuadro de la banda roja hasta los 42 puntos y lo dejó provisionalmente solo en la cima, tres unidades por encima de Bolívar, que todavía debía disputar su encuentro de la jornada frente a Real Tomayapo. Guabirá, en cambio, permaneció con 26 y cayó al octavo puesto.
La goleada tuvo además un valor añadido. Apenas tres días antes, Always Ready había caído 2-0 frente a Real Tomayapo por la Copa Paceña, en un encuentro en el que reservó parte de su plantel precisamente pensando en este compromiso liguero. La apuesta terminó dando resultado: el equipo que apareció frente a Guabirá fue otro, mucho más agresivo, vertical y contundente.
Diecisiete minutos de resistencia y después, el derrumbe
Durante el primer cuarto de hora, Guabirá consiguió mantener el partido cerrado. El conjunto visitante intentó sostener sus líneas y evitar que Always Ready encontrara espacios cerca del área.
La resistencia terminó a los 17 minutos.
Joel Amoroso encontró a Triverio y el delantero argentino resolvió de primera para abrir el marcador. El defensor Milciades Portillo no consiguió interceptar el pase y el goleador hizo lo que mejor sabe: aparecer donde el partido exige un rematador.
Fue el comienzo del derrumbe.
Apenas dos minutos después, Portillo cometió un error en la salida y esta vez Amoroso pasó de asistidor a goleador. Recuperó la pelota y, frente al arquero Manuel Ferrel, convirtió el segundo.
De pronto, aquel encuentro que había permanecido equilibrado durante diecisiete minutos estaba 2-0.
Y todavía faltaba lo peor para Guabirá.
Always Ready olió la fragilidad de su rival y no redujo la marcha. Comenzó a encontrar metros libres, adelantó sus líneas y convirtió cada aproximación en una amenaza. El equipo montereño dejó de competir por el control del balón y pasó a intentar sobrevivir.
El problema era que Triverio recién empezaba.
Triverio convierte el partido en una exhibición
El argentino volvió a aparecer para el tercero. Jesús Maraude filtró el balón y Triverio quedó frente al arquero para volver a definir con precisión.
El delantero estaba en uno de esos partidos en los que cada movimiento parece anticiparse un segundo a la defensa.
Guabirá buscó una reacción incluso desde el banco y sustituyó al arquero Ferrel por Jorge Araúz, pero el cambio no consiguió detener la hemorragia ofensiva.
Según el reporte de Unitel, Triverio marcó sus tantos a los 17, 35 y 45+1 minutos. Entre sus goles apareció también Javier Uzeda, que convirtió el cuarto a los 40 minutos. Así, cuando el árbitro señaló el descanso, el marcador ya mostraba un extraordinario 5-0.
No había partido que remontar.
Quedaban cuarenta y cinco minutos que, para Guabirá, consistían fundamentalmente en evitar que la derrota alcanzara dimensiones todavía mayores.
La primera mitad había sido devastadora: cinco goles y un Always Ready que, incluso según la crónica de Unitel, desperdició otras oportunidades para ampliar la ventaja.
Del vendaval al control
El segundo tiempo tuvo otra naturaleza.
Con el encuentro completamente decidido, Always Ready bajó revoluciones. Ya no necesitaba perseguir cada balón como si el marcador estuviera abierto ni exponer a sus principales futbolistas cuando apenas unos días después debe volver a competir.
El cuerpo técnico comenzó entonces a administrar esfuerzos. Triverio, Amoroso y el capitán Richet Gómez abandonaron el terreno pensando también en el siguiente compromiso ante Nacional Potosí.
Eso convirtió buena parte del complemento en un ejercicio de control.
Guabirá apenas conseguía superar el mediocampo. La prioridad visitante había dejado de ser descontar y pasó a ser cerrar espacios para evitar otra secuencia de goles.
Always Ready, mientras tanto, conservó la pelota, eligió cuándo acelerar y dejó correr los minutos.
Incluso así pudo marcar inmediatamente después del descanso. Amoroso tuvo la posibilidad de conseguir el sexto intentando elevar el balón por encima de Araúz, pero el guardameta logró interpretar la definición.
La media docena terminaría llegando mucho más tarde.
Godoy puso el último golpe
A los 88 minutos, cuando el partido hacía mucho tiempo que estaba resuelto, Juan Godoy apareció por la derecha y terminó de escribir el marcador.
6-0.
El gol no modificaba el destino del encuentro, pero completaba una tarde de enorme superioridad del conjunto alteño.
Para Guabirá, el contraste con su situación de apenas un mes atrás resulta especialmente severo.
El 15 de agosto, La Pólvora había contado cómo el conjunto azucarero sorprendió a The Strongest, en una etapa en la que acumulaba buenos resultados y se acercaba a las posiciones de clasificación internacional. La derrota en Villa Ingenio, sumada a una secuencia reciente más irregular, lo devuelve ahora a una situación mucho menos confortable.
Always Ready vive exactamente el proceso contrario.
Cuando Real Potosí le arrebató un empate sobre el final en El Alto el pasado 16 de agosto, el equipo de la banda roja dejó escapar una oportunidad para distanciarse de sus perseguidores. Casi un mes después, vuelve a colocar la presión sobre ellos.
Un triplete que vale algo más que tres goles
La figura inevitable de la tarde fue Triverio.
El argentino no solamente convirtió tres veces. Abrió un encuentro que hasta entonces permanecía cerrado y terminó de romperlo cuando Guabirá todavía intentaba encontrar alguna posibilidad de reacción.
Su triplete llegó además en apenas 29 minutos, desde el primer tanto a los 17 hasta el tercero en el primer minuto añadido de la etapa inicial.
En torno al delantero funcionó todo lo demás.
Amoroso asistió en el primero y convirtió el segundo. Maraude generó fútbol por delante. Uzeda encontró el arco desde media distancia y Godoy, ya sobre el final, puso la rúbrica.
La diferencia entre ambos equipos quedó retratada en esa variedad ofensiva. Always Ready podía atacar por distintas vías; Guabirá, después de recibir el primer golpe, nunca consiguió reconstruirse.
La presión cambia de camiseta
La goleada deja también una consecuencia inmediata en la carrera por el título.
Always Ready alcanzó 42 unidades, mientras Bolívar llegaba a la jornada con 39 y The Strongest también había alcanzado esa cifra después de su goleada 5-0 frente a Totora Real Oruro.
La tabla continúa abierta, pero el equipo alteño hizo exactamente lo que necesitaba hacer: ganó, mejoró considerablemente su diferencia de gol y obligó a los demás candidatos a responder.
Hace menos de un mes, cuatro equipos parecían todavía capaces de acercarse progresivamente a la primera posición. La recta decisiva empieza ahora a exigir algo más: regularidad.
Always Ready la busca con goles.
Seis frente a Guabirá. Cinco antes del descanso. Tres de Triverio.
Una tarde que comenzó como otro partido de campeonato terminó convertida en una declaración de fuerza desde Villa Ingenio: el campeón vigente no tiene ninguna intención de entregar fácilmente la corona.


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